El papeleo de ser padre
Pasados esos primeros momentos de tensión y felicidad máximos, vuelves a casa para que la realidad trate de despertarte a golpe de pequeñas bofetadas. O eso es lo que me está pasando a mi. Pasas de preocuparte porque todo salga bien en la eco, porque no haya ninguna complicación en el momento del parto, porque todas las pruebas estén correctas, a otro tipo de minucias que, si bien no son tan importantes, acaban desgastando igualmente a ese individuo comúnmente llamado neopadre.